Se coloca una vela encendida en la mesa y todos se sientan.
PALABRA DE DIOS
El padre o la madre dice:
El profeta Isaías escribe: «El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaban tierra de sombras, y una luz les brilló. Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado: lleva en sus hombros el principado y es su nombre: Maravilla de Consejero, Padre perpetuo, Príncipe de la Paz».
En este momento, si tienen el Belén puesto, en ese momento, el más pequeño de la casa coloca la figurita del niño Jesús en su pesebre. Mientras, todos pueden cantar un villancico.
BENDICIONES
Después, el padre o la madre, u otro de los presentes dice las bendiciones, mientras todos responden: BENDITO SEAS SEÑOR.
Te damos gracias, Padre bueno, por reunirnos esta noche santa. Te agradecemos que nos hayas enviado a Jesús, tu Hijo, para ser nuestra luz y nuestra esperanza.
BENDITO SEAS, SEÑOR.
Bendicenos a los aquí reunidos y bendice esta vela de Navidad. Haz que nos recuerde a Cristo, Luz del mundo.
BENDITO SEAS, SEÑOR.
Haz que también nosotros seamos luz para los que nos rodean, especialmente para los pobres y necesitados.
BENDITO SEAS, SEÑOR.
Bendice a los que esta noche pasan por dificultades y hazles conocer tu amor y tu compasión.
BENDITO SEAS, SEÑOR.
Bendice a los familiares que esta noche no están con nosotros, especialmente a… (los presentes pueden decir algunos nombres de las personas con las que otros años han celebrado esta noche y este año no pueden estar). BENDITO SEAS, SEÑOR.
Bendice los alimentos que compartimos y bendice nuestros corazones, para que seamos generosos como tú.
BENDITO SEAS, SEÑOR.
CONCLUSIÓN
Se concluye rezando el padrenuestro.
Los presentes se desean feliz Navidad unos a otros. Se lleva la vela a la ventana: con este gesto simbolizamos que deseamos que la luz de Dios llegue y alumbre a todas las personas.






