El día 12 de septiembre, memoria del dulcísimo nombre de la bienaventurada Virgen María, la imagen de la Virgen de la Esperanza, como cada año, estará expuesta para pública veneración, a lo largo de todo el día (respetando los momentos en los que se celebra la eucaristía). Al final de la eucaristía de la tarde, será el canto de la salve ante la imagen de la Madre de Jesús, con el que se dará fin a la jornada.

La Hermandad invita a cofrades y devotos a acercarse este día a la Virgen y mostrarle su devoción y amor.