Un acto emotivo, pero comprometedor

La capilla del Obispado fue el miércoles pasado el lugar elegido para que el nuevo Consejo Episcopal haya tomado posesión de su cargo con una celebración, muy sencilla y solemne, en la que los nuevos Vicarios han hecho profesión de fe y jurado fidelidad ante el Obispo don Sebastián.

Pasadas las 10 de la mañana, llegaban los siete nuevos vicarios y el nuevo secretario canciller hasta la recoleta capilla dispuesta para el juramento. Frente al altar una mesa con un crucifijo y los Santos Evangelios ante los que después han posado su mano como parte del ritual de toma de posesión. La curia diocesana ha hecho, con su presencia, de testigo del juramento de los que a partir de ahora desarrollarán las labores de Gobierno en la Iglesia de Jaén.

El Obispo de Jaén, don Sebastián Chico Martínez, ha sido el último en llegar. En el pequeño presbiterio y junto al Prelado se encontraban el Vicario General y el Secretario Canciller salientes.

El rezo de la Hora Intermedia ha servido para crear un clima de oración y comunión entre los congregados.

Después, el Secretario Canciller saliente, D. Antonio Javier Cañada, ha pedido a su sucesor que profesara en voz alta su fe y jurara ante los Evangelios el cargo que asume. Tras ese juramento, ha sido el nuevo Canciller, D. Miguel Lendínez Talavera, el que ha actuado como Secretario.

Los Vicarios han hecho lo propio, jurar fidelidad y profesar el credo, para, a continuación, de manera individual, situar su mano sobre la Sagrada Biblia como firma indeleble con el Señor del cargo que asumen.

En nombre de los Vicarios, el General, D. Juan Ignacio Damas López ha tomado la palabra para dirigirse al Obispo en nombre de sus compañeros.

El Obispo ha concluido el acto con una intervención. Monseñor Chico Martínez ha comenzado diciendo que como Pablo, “somos siervos de Cristo, servidores del Señor. Así tenemos que presentarnos, así tenemos que vernos ante nosotros mismos y presentarnos ante Dios y presentarnos también ante aquellos a los cuales la Iglesia nos manda. Atender, apacentar acompañar incluso también a guiar a nuestros hermanos.

Del mismo modo, el Prelado del Santo Reino ha llamado a sus consejeros más directos a no perder nunca “esa alegría en nuestro servicio, en nuestra entrega, en nuestra atención a los hermanos”. Para finalizar sus palabras, Don Sebastián ha querido tener presente al Papa Francisco, pidiéndoles que “como el Santo Padre, el Papa, nos pedía a los obispos en nuestra visita Ad limina, tengáis presentes estas cuatro cercanías. Cercanía, primero a Dios; cercanía al Obispo; cercanía al presbiterio y, por supuesto, cercanía al pueblo santo de Dios”.

En el acto también han jurado su cargo el secretario personal del Obispo, Francisco Javier Cova y el Delegado Episcopal del Clero, D. Raúl Contreras Moreno.

Una foto de familia en la puerta del Obispado y en la Catedral ha puesto final al acto de toma de posesión del nuevo equipo de Gobierno de la Diócesis.

Los nuevos Vicarios han celebrado después, junto al Obispo, su primer Consejo de Gobierno.

 

Palabras del nuevo Vicario General al Obispo en nombre propio y de los demás miembros del Consejo

Don Sebastián, muchas gracias por contar con nosotros.

Queremos decirle, en este momento primero, cómo nos presentamos ante usted y también ante esta Diócesis a la que amamos.

 Creo que no me equivoco al recoger con el mío el sentir de mis compañeros: nos presentamos, ante todo, como decía Pablo, “con temor y temblor”. Es esta una expresión muy querida del apóstol, usada por él en diversas ocasiones en sus cartas.
Hablando de sí mismo, les dice a los de Corinto, “cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado. También yo me presenté con temor y temblor” (1Co 2,3). Luego, más tarde, en la segunda carta que les escribe, se alegra de que “el cariño (de Tito) por vosotros ha aumentado al recordar la obediencia que manifestasteis todos vosotros y de cómo lo recibisteis con temor y temblor” (2Co 7,15). También a los Filipenses les dijo: “Trabajad por vuestra salvación con temor y temblor” (Flp 3,12).
“Temor y temblor” es la actitud con la que se presenta el evangelizador. “Temor y temblor” es la actitud con la que los evangelizados reciben a quien trae el tesoro del Evangelio. “Temor y temblor” son, en fin, el modo de trabajar por la propia salvación. La expresión expresa la reverencia y la sumisión del ser humano ante lo divino.
Con sumisión y reverencia nos presentamos nosotros; a así le pedimos que nos reciba usted y nos reciba la Diócesis; porque, al final, lo que está entrelazado con nuestras debilidades son “las cosas Dios”.
Por eso venimos con temor y temblor.

Venimos también con ilusión, con alegría. El papa Francisco se ha encargado de recordarnos una y otra vez en todos sus documentos que el anuncio del Evangelio y la compartición de la misericordia que desde él se derrama no pueden comunicarse sino desde la alegría. Una alegría íntima y profunda, que anida en los corazones y se asoma en los rostros y en las actitudes, y se apoya en el convencimiento de que el amor de Dios sana todas las heridas y arregla todos los entuertos que pueden provocar la debilidad y el pecado humanos.
Estamos dispuestos a ser el rostro de la Iglesia transida del gozo del Evangelio.

Finalmente, venimos con esperanza. En continuidad con quienes han pasado antes que nosotros, y de los que hemos recibido una buena herencia, queremos acompañarlo a usted y ponernos de corazón a disposición de la Diócesis en este tiempo tan singular que se nos está abriendo y en el se nos está pidiendo avanzar por el camino de la conversión pastoral, en una Iglesia profundamente sinodal, para un mayor servicio a la proclamación del Evangelio y al bien de los hombres. Sabemos que podemos, con la ayuda del Señor, seguir avanzando en el tránsito de este sendero. Se lo recalco: venimos con esperanza, que el Señor está creando algo nuevo (ver Ap 21,5).

Cuente usted con nosotros. Nosotros contamos con usted. Y todos, con el auxilio del Espíritu del Resucitado, que es el que en definitiva reparte ministerios y, al mismo tiempo, dones, para que los ministerios puedan ser ejercidos con fidelidad y con fecundidad.

 

El hecho de que Juan Ignacio Damas haya sido nombrado Vicario de General no supone que deje la parroquia de Cristo Rey: seguirá desempeñando su ministerio como párroco en ella como hasta ahora, junto con D. Manuel Bueno y D. Enrique Cabezudo.

CONOCE AL NUEVO CONSEJO DE GOBIERNO DE LA DIÓCESIS

Vicario General: Ilmo. Sr. D. Juan Ignacio Damas López
Provicario General y Moderador de Curia: Ilmo. Sr. D. José Antonio Sánchez Ortiz

Vicarías Episcopales Sectoriales:

Vicario de Evangelización: será asumida por el Vicario General
Vicario de Caridad: Ilmo. Sr. D. Juan Raya Marín

Vicarías Episcopales Territoriales: 

Vicaría Episcopal Territorial de Jaén y Mágina (que comprende los Arciprestazgos de: Jaén “Ntra. Sra. del Valle”; “Virgen de la Capilla” y el Arciprestazgo de Mágina): Ilmo. Sr. D. Jesús Millán Cubero
Vicaría Episcopal Territorial de Baeza, Úbeda y Cazorla (que comprende los Arciprestazgos de: Baeza, Úbeda, y Cazorla): Ilmo. Sr. D. Bartolomé López Gutiérrez
Vicaría Episcopal Territorial de El Condado las Villas (que comprende los Arciprestazgos de: Sierra de Segura, El Condado y las Villas: Ilmo. Sr. D. Manuel Luis Anguita Blanca
Vicaría Episcopal Territorial de Andújar, Bailén-La Carolina y Linares (que comprende los Arciprestazgos de: Andújar, Bailén, Mengíbar, La Carolina y Linares): Ilmo. Sr. D. Manuel Ángel Castillo Quintero
Vicaría Episcopal Territorial de Alcalá, Martos-Torredonjimeno y Arjona (que comprende los Arciprestazgos de: Alcalá la Real, Martos- Torredonjimeno y Arjona): Ilmo. Sr. D. Ildefonso Rueda Jándula 

Canciller Secretario General: Ilmo. Sr. D. Miguel Lendínez Talavera