Esta semana te ofrecemos un paquete excepcional. No podrás resistirte. Alojamiento gratuito en un viñedo, sin fin de estancia, así… con paciencia. Visita premium a tu propia higuera con masterclass de cómo hacer que eche raíces profundas y produzca fruto abundante. El curso te lo dará un Maestro que tiene una paciencia infinita, que espera siempre para que des lo mejor de ti mismo. Pero no te engañes, no basta con su paciencia y pedagogía: hace falta tu implicación, tu responsabilidad, tu compromiso. Si el domingo pasado recargaste tus pilas en la montaña, fue para tener la energía que necesitas para esta nueva experiencia. Elige entre no sufrir la poda en forma de corrección, consejo y propuestas que cambian tu vida o aceptar que Dios descoloque tu existencia y te permita enraizar tus opciones en su esperanza.
Comienza releyendo el evangelio de este domingo (sí, el de la viña y la higuera), que está en las páginas siguientes. Escucha la Palabra y déjate podar: es por tu bien. Para dar mas fruto, para tener más vigor, para liberarte de estorbos secos y de hojarasca mohosa… Si quieres, puedes escuchar este canto que habla del Viñador… y de su viña. Accede a él a través el código QR del margen o desde aquí. Te sugerimos que cojas una fruta de la higuera, o de la vid o de cualquier árbol de este lugar de ensueño al que te hemos invitado y la dejes en tu escritorio o en tu mesa de noche o en tu rincón de la oración, para que no se te olvide que Dios y tus hermanos necesitan que des fruto.
Si te has decidido a experimentar esta caja de la segunda semana, además puedes añadir a tu cesta vital alguno de estos extras:
Elige uno de estos extras, tomado de la Palabra de este domingo, medítalo y escribe para ti lo que el Señor te revela a través de él. Si quieres, puedes compartirlo abajo en la caja de los comentarios.








