El Miércoles de Ceniza (este año cae el 2 de marzo) es el primer día de la Cuaresma. Con él se inician los 40 días en los que la Iglesia llama a los fieles a la conversión y a prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.
La tradición de imponer la ceniza se remonta a la Iglesia primitiva. Por aquel entonces los penitentes se cubrían de ceniza y se presentaban ante la comunidad con un “hábito penitencial” para recibir la reconciliación el Jueves Santo por la mañana y poder así participar plenamente de la celebración de la Pascua.
La ceniza es un símbolo. Su función está descrita en un importante documento de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, más precisamente en el artículo 125 del «Directorio sobre la piedad popular y la liturgia»: “El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el Rito romano, se caracteriza por el austero símbolo de las cenizas, que distingue la Liturgia del Miércoles de Ceniza. Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual”.
CELEBRACIONES DE IMPOSICIÓN DE LA CENIZA EN CRISTO REY
De martes a viernes de esta semana, a las 17.45 horas, tenemos una celebración cuaresmal con los niños de catequesis y con sus familias. En ella se impone la ceniza a los asistentes. Tiene lugar en la capilla.
El Miércoles de Ceniza, se impone la ceniza en las eucaristías de las 9.00 y de las 19.00 horas.






