El próximo domingo, día 9 de mayo, domingo VI de Pascua, tendrá lugar la celebración comunitaria de la Unción de los Enfermos en el seno de la eucaristía dominical de las 12.30 horas. Este domingo se celebra en España la Pascua del Enfermo. Esta Jornada es el final de un itinerario que se inicia el 11 de febrero, Jornada Mundial del Enfermo. Este año la Campaña, marcada por la pandemia que estamos padeciendo, se centra en el tema: «Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos» (Mt 23, 8) y como lema para la campaña, en sintonía con este tema elegimos: «Cuidémonos mutuamente». Este domingo es un día en el que las comunidades parroquiales oran con y por los enfermos y se administra el sacramento de la unción de los enfermos. 

¿Qué es la Unción de Enfermos?

El Sacramento de la Unción de Enfermos confiere al cristiano una gracia especial para enfrentar las dificultades propias de una enfermedad grave o vejez.
El rito esencial del sacramento consiste en ungir la frente y las manos del enfermo con aceite de oliva bendecido por el obispo; la unción va acompañada de una oración que reza así: «Por esta santa unción y por su bondadosa misericordia, te auxilie el Señor con la gracia del Espíritu Santo, para que, libre de tus pecados, te conceda la salvción y te conforte en la enfermedad. Amén.»

¿Pero no es la Extremaunción?

La Unción de Enfermos se conocía antes como «Extremaunción», pues solo se administraba a los moribundos. Pero el Concilio Vaticano II decidió recuperar su sentido original: este sacramento no es el que prepara a los creyentes para la muerte (ese es el viático), sino el que les ayuda a vivir cristianamente la enfermedad y la debilidad propia de la misma.

¿Cuántas veces puede recibir el sacramento un cristiano?

El sacramento se puede recibir más de una vez en el curso de una enfermedad grave en la que hay recaídas o en el caso de la ancianidad. También antes de una operación quirúrgica, para que el Señor afianza la esperanza del convaleciente.

¿Qué efectos tiene la Unción de enfermos?

La Unción une al enfermo a la Pasión de Cristo para su bien y el de toda la iglesia; obtiene consuelo, paz y ánimo; obtiene el perdón de los pecados (si el enfermo no ha podido obtenerlo por el sacramento de la reconciliación), restablece la salud corporal (si conviene a la salud espiritual) y lo prepara para afrontar el final de la vida con esperanza cristiana.

¿Qué tengo que hacer para recibir el sacramento el domingo?

Asistir a la eucaristía del domingo a las 12.30 horas. No tienes que avisar antes, ni colocarte en un lugar especial. Cuando llegue el momento de hacer el rito, el párroco se dirigirá a los ancianos y enfermos presentes, para que se levanten (o, si alguno no puede, se levante alguien a su lado). Después los sacerdotes pasarán los los bancos imponiendo las manos en señal de la bendición de Dios y ungiendo con óleo santo en la frente y en las manos a los que han pedido recibir el sacramento.