La luz y la alegría

Todos tenemos partes de nuestra vida que preferimos ver ocultas en las sombras, y, después de todo lo que llevamos trabajado en estas semanas, comprendemos que son precisamente las que debemos aprender a cambiar caminando con Jesús. Sin embargo, ahora queremos poner en valor las cosas que merecen toda la luz. En tu meditación de esta semana trae a tu mente el pasaje del Evangelio que dice «No se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa» (Mt 5,15). Este domingo cuarto de Cuaresma, que tiene un matiz distinto, más distendido y alegre (es el domingo laetare, «alégrate») es nuestro momento para relajarnos, parar, y ser conscientes de nuestras oscuridades y dejar que Dios las ilumine, alumbre nuestra vida entera y nos ayude a crecer.

Quien tiene un Van-Gogh no lo oculta en la última habitación de su casa, sino que lo exhibe donde todos puedan verlo. En cambio, los cristianos, a veces, dejamos en la oscuridad nuestros papeles amontonados, nuestros cajones sin ordenar, los dones que hemos recibido de Dios arrinconados como tratos inservibles… Nos cuesta trabajo creerlo, pero todos esos rincones de nuestra casa interior son valiosos, pero necesitan la luz del Señor, que los pone resplandecientes, que los hace luminosos para nosotros mismos y para los demás.

Relee el evangelio de este domingo

Es un trozo del cuarto evangelio: Jesús tiene que ser levantado en alto, como la serpiente sanadora del libro de los Números, sobre el palo, para que todos los que  lo miren sean salvados por él. Él es la luz puesta en alto, en el candelero de la cruz, para iluminar el mundo entero.

Pregúntate

  • ¿Qué rincones de tu casa, de tu vida, necesitas iluminar con la luz del Señor? 

  • Hoy, en el domingo laetare, pregúntate: ¿vives con alegría y con esperanza a pesar de las dificultades y a pasar de tus pequeñeces y errores?

  • ¿Qué día de esta semana, que rato de ese día vas a dedicar exclusivamente para mirar a Jesús en la cruz, agradeciéndole la sanación y la salvación que te brinda?

Ponle banda sonora a tu reforma