El tiempo de Cuaresma es el período en el que los catecúmenos que se preparan para la celebración de su bautismo en la Pascua se preparan más intensamente para la Iniciación Cristiana y en el que la comunidad entera ora al Señor por ellos para que les dé verdadero deseo de encontrarse con la gracia de su Espíritu.
Comienza para los catecúmenos este itinerario cuaresmal con el rito de elección, que tiene lugar en la catedral, el domingo primero de Cuaresma. En esta celebración los aspirantes al bautismo son presentados al obispo, sus nombres son inscritos en el libro diocesano de los catecúmenos y reciben una especial bendición del pastor diocesano que ora por ellos junto con sus padrinos, catequistas y comunidad reunida. A partir de este momento, los catecúmenos reciben el nombre de «elegidos».
Tamara, nuestra catecúmena, fue «elegida» el domingo 21 de febrero por la mañana en el templo madre de nuestra Iglesia local, con inmensa alegría de los que la acompañaron en este paso hacia su entrada a la Iglesia.
Los domingos tercero, cuarto y quinto de Cuaresma serán especiales para ella, como lo son para todos los elegidos, porque en ellos tienen lugar los tres «escrutinios» y las tres «entregas».
¿Qué son los escrutinios?
Con la palabra «escrutinio» se designa un rito que se forma parte de la última etapa de preparación al bautismo. En él, los elegidos se presentan con sus padrinos ante el presidente de la asamblea parroquial, que ora sobre ellos, pidiendo a Dios que les conceda fortaleza y auxilio para vivir más claramente el amor del Señor, y que los libre del poder del pecado, los proteja de la tentación, y le dé la fuerza en Cristo, que es el camino, la verdad, y la vida. Y, para ello, el párroco impone las manos sobre ellos en señal de bendición y de invocación del Espíritu. Pero los elegidos no son los únicos que necesitan la ayuda de Dios. Cada fiel presente en la asamblea que celebra necesita volverse a Dios en su lucha contra el pecado y el mal. Al participar en los escrutinios, siendo parte de la asamblea, hemos de examinar nuestra fidelidad al bautismo que un día recibimos y pedir al Señor que nos dé la fuerza para ser testigos fieles en los que puedan confiar aquellos que van a comenzar su camino en la vida cristiana en su próximo bautismo.
¿Qué son las entregas?
El segundo rito propio de este último tramo de la preparación para el bautismo es el de las entregas. También son tres. En este rito, la comunidad entrega al que va a ser bautizado sus mas preciados tesoros, que el elegido ha de recibir con alegría y devoción: el símbolo de la fe (el credo), el mandato nuevo del Señor, y la oración de Jesús (el padrenuestro). Las entregas las hacemos estos tres mismos domingos también en el marco de la eucaristía dominical.
Junto con Tamara, aunque en rigor no son catecúmenos, puesto que ya están bautizados, al rito de las entregas son también llamados los niños de nuestra parroquia que se preparan para celebrar su primera comunión en la próxima Pascua.






