D. Amadeo nos escribe esta carta, pasada la Navidad, a sacerdotes y fieles, animándonos a la creatividad pastoral en este tiempo de pandemia, que se alarga.

CARTA A LOS SACERDOTES PARA QUE LA COMPARTAN CON LAS COMUNIDADES

Jaén, 8 de enero de 2021

Queridos hermanos sacerdotes:

Ahora que se han terminado las fiestas de Navidad, me dirijo a vosotros para compartir alguna de mis inquietudes. Sobre todo, quiero deciros que esta situación tan prolongada de preocupación colectiva y social por la pandemia me tiene, como a muchos, preocupado y un tanto desorientado. Por un lado, me gustaría estar más activo y poder mantener mis continuos contactos con vosotros y con las parroquias; sin embargo, por otro lado, me parece una irresponsabilidad crear situaciones de encuentro presencial cuando estamos viendo que todas ellas pueden ser motivo de posibles contagios.

Me consta que esto mismo también os preocupa a vosotros, aunque mantengáis, por ser la distancia más corta, mucha cercanía con vuestras comunidades. No obstante, me llega vuestra preocupación porque la COVID-19 ha roto el ritmo normal de nuestras actividades. Me refiero, sobre todo a la programación de las primeras comuniones, que sé que vais dando respuestas acertadas, y confirmaciones. Tenemos ante nosotros el reto de que todo esto suceda sin que se resienta el valor de los sacramentos; al contrario, será bueno que vayamos adoptando un argumentario que sitúe la Eucaristía y la Confirmación en su verdadero lugar en la vida cristiana. Los sacramentos, naturalmente, hay que recibirlos, pero cuando se den las condiciones, no solo las que impone la pandemia sino, sobre todo, las de una adecuada preparación, que habrá que centrarla en una conciencia clara de su significado y valor para la experiencia cristiana.

En lo que se refiere a las Confirmaciones, cada vez que lo intento se pone peor la situación para convocarlas. Pensaba que durante la Navidad y hasta la Cuaresma iba a poder finalizar el resto que quedaban del pasado curso pastoral, pensaba que las condiciones mejorarían; pero está visto que esto no es así. Por tanto, a situaciones de emergencia, daremos soluciones de emergencia. Si con la vacuna mejora la situación, y tenemos un periodo de tregua en Pascua, entre todos los vicarios y yo intentaremos confirmar a los jóvenes y adultos que estén preparados y deseen recibir este sacramento.

Os invito, por tanto, a dirigiros a Juan Pedro, mi secretario, a lo largo de próximo mes de febrero. Él, durante la Cuaresma, os hará llegar una fecha posible de confirmación para que vayáis preparando la celebración con los jóvenes y adultos que presentéis para recibir este sacramento. Os pido que no pongáis muchas exigencias ni condiciones, Juan Pedro os dará las indicaciones necesarias y oportunas.

En fin, hermanos, lo que nos está sucediendo hemos de vivirlo con el sentido responsabilidad que requiere. Teniendo en cuenta que nada suple a lo presencial, procuraremos continuar con el ritmo de nuestra programación pastoral. Os recuerdo que estamos en el año del Servicio de la Caridad. Las demás actividades programadas, las iremos haciendo en línea. Por nuestra aparte, estamos buscando los mejores ponentes para que nada pierda su calidad, al contrario, si podemos lo mejoraremos. En puertas tenemos la Semana de la Palabra de Dios, el Año Jubilar de San José, el encuentro en el Seminario sobre el Servicio de la Caridad, el retiro de Cuaresma, la presentación del Directorio para la Catequesis, etc.

Os pido que recibáis nuestras propuestas como una ayuda a todos los fieles, sacerdotes y laicos. Pero también os pido que todo lo hagáis, con mucha creatividad. Se pueden hacer muchas cosas nuevas y distintas, aunque no se haga de la forma habitual. Ya sabéis que siempre hay vida litúrgica, siempre hay tiempos fuertes del año cristiano, siempre hay celebración de los grandes misterios, aunque no podamos hacerlo en los modos habituales; esto vale también para las expresiones de piedad popular. Os reto, con cariño, a una gran creatividad en el periodo que nos viene por delante, en el que, como ya prevéis, será un año más en el que tendremos que celebrar Cuaresma, Semana Santa, Pascua y Pentecostés, sin poder hacer lo que habitualmente hacíamos.

Os deseo un feliz año 2021 y os pido que recéis por mí para que, día a día, sea con vosotros un buen pastor que anime la vida de esta amada Diócesis de Jaén.

Nos encomendamos especialmente a la Santísima Virgen de la Cabeza y le pedimos que nos enseñe a mostrar pastoralmente su amor materno en todas y cada una de las celebraciones marianas que se reparten por toda la Diócesis.

Con mi afecto y bendición.

+ Amadeo Rodríguez Magro

Obispo de Jaén