La evolución de la pandemia en la ciudad de Jaén en los últimos días llevó a la publicación el pasado viernes 23 de octubre a una Resolución por parte de la Delegación Territorial de Salud y Familias en Jaén, por razón de salud pública y para la contención del covid-19. Puedes consultarla aquí.

Por otra parte, el domingo 25, el gobierno de la nación ha decretado un nuevo estado de alarma, que supone fundamentalmente dos medidas que os afectan como parroquia: el toque de queda obligatorio para todo el país desde las once de la noche hasta las seis de la mañana (estos topes pueden ser adelantados o atrasados una hora por las comunidaddes autónomas); y la restricción de reuniones sociales para toda España a seis personas no convivientes. De principio este estado de alarma durará quince días, pero podría ser prorrogado hasta el 9 de mayo.

Tanto la normativa regional como la estatal suponen para nosotros tomar medidas que estén de acuerdo con lo que se nos pide; pero, además, yendo más allá de lo que la misma norma nos dice, tenemos que tomar decisiones para proteger a la feligresía y para que ninguna de las actividades que tengan lugar en el ámbito parroquial supongan un riesgo para nadie.

Por eso, el Consejo Parroquial y el grupo de catequistas de la parroquia de Cristo Rey se ha reunido el domingo 25 por la tarde para dialogar el tema y para tomar decisiones concretas sobre este asunto. Más abajo exponemos las medidas adoptadas.

1) El templo parroquial se mantiene con el aforo del 50%; es decir, la capacidad actual del mismo es ahora de 250 personas. Los bancos están señalados de modo que se ocupen solo los extremos de los mismos, para guardar la distancia de seguridad. Se ruega respetar estas indicaciones. Este aforo lo es para todos los actos que tengan lugar en el templo.

2) La puerta de entrada de la iglesia es la que da al Paseo de la Estación; en ella habrá siempre disponible gel hidroalcohólico para las manos y esterillas desinfectantes para los pies. La puerta de salida de la Iglesia es la que da a la calle San Carlos.

3) Se suspenden todas las reuniones presenciales programadas en la parroquia, porque normalmente todas se celebran con más de seis personas. Se convocarán a través de Zoom o de otra plataforma digital. En caso de que sea imprescindible la presencialidad para alguna tarea en algún momento preciso, solo podrá reunirse un máximo de seis personas.

4) No habrá actividad de ninguna clase en la parroquia (ni en el centro parroquial ni en el templo) después de las 22.00 horas.

5) El aforo del columbario queda reducido a 20 personas. Con motivo de las fiesta de Todos los Santos y Todos los Difuntos, tendrá un horario de apertura especial: de 8.00 a 13.00 y de 18.00 a 20.00 horas, los días 31 de octubre y 1 y 2 de noviembre. En estos días, la visita al mismo está restringida a 10 minutos, para evitar aglomeraciones. Por la misma razón, no bajarán más de cuatro personas de la misma familia al mismo tiempo.

6) La catequesis, esta semana, será  aún presencial, para poder tomar contacto con los padres y organizar la que tendrá lugar en las semanas sucesivas,  que será online, para lo cual, desde la parroquia daremos indicaciones generales a las familias y cada catequista las dará a los niños que forman parte de su grupo y a sus padres. Se mantendrán, en cambio, siempre que no haya alguna disposición en contra, las celebraciones de nivel en la iglesia, que se rigen por la norma de cualquier otra celebración.

Se mantienen vigentes las normas que ya estábamos cumpliendo anteriormente:

1) Uso obigatorio de mascarilla y de gel hidroalcohólico para las manos.

2) Guardar las distancias de seguridad y evitar la aglomeración de personas, sobre todo a la entrada o a la salida en las puertas de la iglesia o delante de la entrada al centro parroquial.

3) El gesto de la paz en la celebración de la eucaristía está suprimido; se evitará además cualquier contacto físico entre las personas.

4) La comunión se recibe preferentemente en la mano. Las personas que la reciben en la boca lo harán al final.

5) El acceso a la comunión se hace en fila de uno, guardando la distancia preceptiva de seguridad.