Inicio
Bienvenido a la web de nuestra parroquia. Entra. Siéntete en tu casa. Estamos encantados de tu visita.
NUESTRA MISIÓN
La parroquia de Cristo Rey de Jaén es una comunidad de comunidades en la que todos, corresponsablemente, damos a conocer a Jesucristo y acompañamos a quienes se encuentran con él para que se forjen como discípulos misioneros.
NUESTRA VISIÓN
Teniendo clara nuestra misión, quienes formamos parte de la comunidad parroquial de Cristo Rey de Jaén, aspiramos a crear espacios de corresponsabilidad, fomentar la vivencia de la alegría del Evangelio y de la presencia del Espíritu, que nos guía y acompaña, y la creación de estructuras organizativas centradas en la evangelización, en la acogida y el acompañamiento de grupos de vida y en la atención a los que sufren y a los que no conocen al Señor. Nuestra parroquia se centrará más en las personas que en las tareas.
NUESTROS VALORES
1. La acogida. Ser una Iglesia que invita.
2. La fraternidad
3. La corresponsabilidad.
4. La oración: la experiencia del Espíritu Santo.
5. La vivencia de la fe en grupos pequeños.
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. Sábado de la decimoctava semana del Tiempo Ordinario
En verdad os digo que, si tuvierais fe como un grano de mostaza, le diríais a aquel monte: “Trasládate desde ahí hasta aquí”, y se trasladaría. Nada os sería imposible.
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. Viernes de la decimoctava semana del Tiempo Ordinario. Transfiguración del Señor
Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. 5 de agosto. Jueves de la decimoctava semana del Tiempo Ordinario
Comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. 4 de agosto. Miércoles de la décimo octava semana del Tiempo Ordinario. San Juan María Vianney
Una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. 3 de agosto. Martes de la décimo octava semana del Tiempo Ordinario
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame».
En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. 2 de agosto. Lunes de la décimo octava semana del Tiempo Ordinario
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos y se saciaron y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.












