Día a día
Aquí está el día a día de nuestra comunidad. Asómate de vez en cuando para estar informado de todo y para compartir tu vida con esta tu familia grande.
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. 21 de julio. Jueves de la decimosexta semana del Tiempo Ordinario
A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender.
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. 20 de julio. Miércoles de la decimosexta semana del Tiempo Ordinario
Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló muchas cosas en parábolas: Salió el sembrador a sembrar.
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. 19 de julio. Martes de la decimosexta semana del Tiempo Ordinario
Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre.
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. 18 de julio. Lunes de la decimosexta semana del Tiempo Ordinario
Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo: pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra.
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. 17 de julio. Domingo decimoquinto del Tiempo Ordinario
Entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios.
Oramos unidos, aunque no estemos juntos. 16 de julio. Sábado de la decimoquinta semana del Tiempo Ordinario. BVM del Monte Carmelo
Al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos lo siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías.





