Liturgia

La liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza.

Celebramos el misterio de Cristo

«La Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza», nos dijo el Vaticano II (SC 10). Y nos recuerda también que Jesús no solo envió a los suyos a anunciar el Evangelio, «sino también a realizar la obra de salvación que proclamaban, mediante el sacrificio y los sacramentos, en torno a los cuales gira toda la vida litúrgica» (SC 6).

Cristo Jesús está siempre presente el primero, como convocante y anfitrión, en la celebración cristiana. Él es siempre el actor principal. Y nos invita a todos los creyentes a tomar parte en su dinámica de alabanza a Dios y de amor servicial y sacrificial hacia los hombres.

Quienes formamos parte de la parroquia de Cristo Rey queremos que nuestra celebración de la fe sea cada vez más viva y que en ella, como deseaba el Vaticano II, los fieles tengan una «participación plena, consciente y activa» (SC 14). Por eso, cuidamos la liturgia. Y estamos convencidos de que, sin ahondar en nuestras relación con el Señor, nuestras tareas serán vanas y nuestros esfuerzos no darán fruto.

En este camino se nos presenta por delante una quíntuple tarea:

1) Poner la Palabra de Dios en el centro de la vida de la comunidad y de cada uno de los creyentes.

2) Cuidar la celebración de la fe, especialmente las celebraciones sacramentales, y hacer del domingo el verdadero lugar de encuentro con el Señor y con la comunidad que celebra y anuncia al Resucitado.

3)  Fomentar la oración personal y comunitaria, así como momentos especiales de retiro dedicados al encuentro con el Señor.

4) Ayudar a comprender y a vivir la santidad como vocación a la que todos, sin excepción, estamos llamados a vivir en nuestra vida cotidiana.

5) Acompañar la piedad popular.

Iniciación Cristiana

 Bautismo

 

El bautismo es la puerta e entrada a la Iglesia. En él, Dios nos concede su Espíritu que nos perdona el pecado, y nos hace hijos suyos y hermanos entre nosotros. El bautismo es el comienzo de nuestro ser de discípulos misioneros. Configurados con Cristo, muerto y resucitado, somos llamados a vivir como él y a anunciar al mundo su Evangelio.

Celebración del bautismo

En la parroquia de Cristo Rey, el bautismo se celebra los sábados a las 12.30 horas y los domingos a las 12.30 horas (en la misa de las familias), durante todo el año, exceptuando los días en que haya otra celebración a la misma hora. Durante el tiempo de Cuaresma, siguiendo la tradición de la Iglesia, tampoco se celebra el sacramento del bautismo, porque este tiempo es penitencial y de preparación para el bautismo en la noche pascual.

Hay momentos especiales en los que se celebra el bautismo con mayor solemnidad, porque eran los días propios de la celebración del bautismo en la tradición cristiana. En nuestra parroquia también se celebra el bautismo esos días:

 25 diciembre 2019 (Navidad), 12.30

11 abril 2020 (Vigilia Pascual), 23.00

12 abril 2020 (Pascua), 12.30

Solicitud del bautismo

Si queréis bautizar a vuestro hijo, podéis descargar aquí el impreso para solicitar el sacramento. Tenéis que traer a la parroquia el documento relleno con todos los datos y firmado por el padre y la madre del que se va a bautizar. Debéis aportar además una partida de nacimiento del niño. Si os pasáis por la sacristía o por el despacho parroquial, estaremos encantados de atenderos.

Bautismo de niños en edad escolar

El bautismo de niños en edad escolar no es como el de los infantes. A partir de los 7 años, los niños no bautizados entran en el proceso del catecumenado diocesano, participan en la catequesis y reciben el sacramento del bautismo el mismo año que la primera comunión. Si tu hijo está en esta situación, infórmate en la parroquia.

Confirmación

 

La confirmación es el segundo sacramento de la iniciación cristiana. Antiguamente el rito fundamental de este sacramento formaba parte de la celebración bautismal, pero después se separó, configurándose como una celebración en sí mismo. Quien opta libremente por una vida como hijo de Dios y bajo el signo de la imposición de las manos y la unción con el crisma pide el Espíritu de Dios, recibe la fuerza para ser testigo del amor y del poder de Dios con sus palabras y obras. Es entonces un miembro pleno y responsable de la Iglesia.

Celebración de la confirmación

La confirmación se celebra en la parroquia solo una vez al año. Viene el Obispo a la celebración o envía a uno de sus vicarios. Suele hacerse, junto a la parroquia de El Salvador, en torno a la fiesta de Pentecostés. La fecha se avisará cuando esté fijada.

Eucaristía

  

La eucaristía el sacramento que culmina la iniciación cristiana. Es el sacramento en el que Jesús entrega por nosotros su Cuerpo y su Sangre: a sí mismo, para que también nosotros nos entreguemos a él con amor y nos unamos a él en la comunión. Así nos unimos al único Cuerpo de Cristo, la Iglesia. En ella recordamos el gesto de Jesús en la última cena, siguiendo el mandato que él mismo dio a sus discípulos aquel día: «Haced esto en conmemoración mía» (1 Corintios 11,24). 

Horario de misas (otoño-invierno)

Del 29 de septiembre de 2019 al 28 de marzo de 2020:

Lunes a sábado: 9.00 – 19.00

Domingos y festivos: 9.00 – 11.30 – 12.30 – 19.00

De lunes a viernes, siempre que no hay funeral, la eucaristía se celebra en la capilla. Los sábados, vísperas de festivos, domingos y festivos la eucaristía se celebra en la iglesia.

Horario de misa (primavera)

Del 29 de marzo al 27 de junio de 2020:

Lunes a sábado: 9.00 – 20.00

Domingos y festivos: 9.00 – 11.30 – 12.30 – 20.00

De lunes a viernes, siempre que no hay funeral, la eucaristía se celebra en la capilla. Los sábados, vísperas de festivos, domingos y festivos la eucaristía se celebra en la iglesia.

Horario de misas (verano)

Del 28 de junio al 26 de septiembre de 2020):

Lunes a sábado: 9.00 – 20.00

Domingos y festivos: 9.00 – 12.30 – 20.00

De lunes a viernes, siempre que no hay funeral, la eucaristía se celebra en la capilla. Los sábados, vísperas de festivos, domingos y festivos la eucaristía se celebra en la iglesia.

Primeras comuniones

Las primeras comuniones se celebran estos días y horas:

Sábado 25 de abril de 2020, a las 12.30

Domingo 26 de abril de 2020, a las 12.30

Sábado 2 de mayo de 2020, a las 12.30

Domingo 3 de mayo de 2020, a las 12.30

Culto eucarístico

La exposición del Santísimo y el rezo de las vísperas tienen lugar todos los martes, después de la misa de la tarde, en la capilla

La vigilia de la Adoración Nocturna tiene lugar los terceros sábados de mes, después de la misa de la tarde, en la capilla. 

Otras celebraciones y oración

Reconciliación

 

En ningún lugar ha expresado Jesús de forma más bella lo que sucede en el sacramento de la penitencia que en la parábola del hijo pródigo: nos extraviamos, nos perdemos, no podemos más. Pero Dios Padre nos espera con un deseo mayor e incluso infinito; nos acoge cuando regresamos; nos acepta siempre, perdona el pecado y nos llama a retomar el camino.  Cuando nos dirigimos a un sacerdote y nos confesamos nuestro pecado, nos arrojamos a los brazos abiertos de nuestro Padre ceLestiaL.

Celebración individual

El sacramento de la penitencia o reconciliación se puede celebrar individualmente cualquier día media hora antes de las misas.

Celebración comunitaria

En momentos especiales del año litúrgico tenemos celebraciones comunitarias de la reconciliación:

Viernes 13 de diciembre de 2019 (Adviento), 19.00 horas.

Viernes 6 de marzo de 2020 (Cuaresma), 19.00 horas.

Viernes 20 y sábado 21 abril 2020 (24 horas para el Señor).

Pastoral y unción de enfermos

 

Jesús vino para mostrar el amor de Dios. Con frecuencia lo hizo allí donde nos sentimos más amenazados: en el debilitamiento de nuestra vida a causa de la enfermedad. Dios quiere que recuperemos la salud de alma y cuerpo, y que a causa de ello creamos y reconozcamos que su reino está ya entre nosotros. Uno de los rasgos distintivos del cristianismo ha sido siempre que los ancianos, los enfermos y los necesitados de cuidados estén en el centro. Además, la Iglesia lleva la comunión a los enfermos para que el Señor los alimente en su lucha, y les da la unción de enfermos, que otorga consuelo, paz y ánimo y une al enfermo en su dolor de un modo más íntimo con Cristo.

Visita a los enfermos en sus casas

Algunas personas de la comunidad parroquial establecen lazos de amistad con algún enfermo, anciano o impedido y lo visitan en su casa, dándole calor y compañía. Si sabes de alguna persona que necesite ser visitada, avísanos.

Comunión a los enfermos en sus casas

Todos los viernes, a partir de las 11.00 horas, se lleva la comunión a los enfermos, ancianos e impedidos a sus casas. Si sabes de alquna persona que desea que se le lleve, avisa a la parroquia.

Unción de enfermos

Cuando alguna persona está con una enfermadad grave o crónica, puede pedir que se le dé la unción de enfermos en su casa o en el hospital. También se puede recibir la unción cuando uno se va a someter a una operacion quirúrgica, para recibir la fortaleza y el ánimo del Señor.

En la parroquia hacemos una celebración comunitaria de la unción de enfermos el domingo 17 de mayo, a las 18.00 horas (Pascua del enfermo).

Oración comunitaria

 

La oración es la gran puerta de entrada en la fe. Quien ora ya no vive de sí mismo, para sí mismo y por sus propias fuerzas. Sabe que hay un Dios a quien se le puede hablar. Una persona que ora se confía cada vez más a Dios. Busca ya desde ahora la unión con aquel a quien encontrará un día cara a cara. Por eso pertenece a la vida cristiana el empeño por la oración cotidiana. Por eso, en la parroquia dedicamos espacios a la oración comunitaria, de modos diversos, y animamos a la oración personal.

Laudes (oración de la mañana)

Cada día, a las 8.30 horas, rezamos juntos la oración de la mañana (laudes) en la capilla.

Rosario

Todos los días, media hora antes de la misa, en la capilla se reza el rosario.

Grupo de adoración y alabanza

Todos los lunes, después de la misa de la tarde, en la capilla, se reúne el grupo de la Renovación Carismática para hacer la oración de adoración y alabanza.

Cuando recéis decid así: «Padre nuestro, que estás en el cielo» (Mt 6,9)

El testimonio del papa

La Palabra proclamada, viva y eficaz, prepara la recepción del Sacramento, y en el Sacramento esa Palabra alcanza su máxima eficacia.

Francisco

Evangelii Gaudium, 174

¿Hay momentos en los que te pones en su presencia en silencio, permaneces con él sin prisas, y te dejas mirar por él? ¿Dejas que su fuego inflame tu corazón? Si no le permites que él alimente el calor de su amor y de su ternura, no tendrás fuego, y así ¿cómo podrás inflamar el corazón de los demás con tu testimonio y tus palabras?

Francisco

Gaudete et exsultate, 151