Qué es Manos Unidas

Manos Unidas es la asociación de la Iglesia católica en España para la ayuda, promoción y desarrollo de los países en vías de desarrollo. Es, a su vez, una organización no gubernamental para el desarrollo (ongd), de voluntarios, católica y seglar, sin ánimo de lucro y de carácter benéfico. Tiene 61 años de EXPERIENCIA de trabajo en el campo de la cooperación al desarrollo y la sensibilización.

Todos los años publica los datos de su Campaña, analizados por una auditoría externa (disponible en la web) y rinde cuentas a todos sus socios. La TRANSPARENCIA en su gestión es un aval para Manos Unidas.

Uno de sus principales valores es la AUSTERIDAD, ya que solo el 7,9 % de los ingresos se emplea en gastos de administración y estructura (2018).

Esto es posible gracias a la eficacia de su gestión y a que es una ONGD de VOLUNTARIOS que cuenta con 72 Delegaciones en toda España.

Es una organización con una gran IMPLANTACIÓN SOCIAL dado que el 91,4 % de sus fondos proviene del sector privado. El 8,6 % restante proviene del sector público (2018).

Tiene dos LÍNEAS DE TRABAJO prioritarias: la financiación de proyectos de desarrollo en el Sur y la sensibilización de la población en España.

La mayor parte de sus ingresos (84,1 % en 2018) está destinada a la financiación de proyectos de desarrollo en países del Sur; financiación que se realiza sin intermediarios.

Sus PRIORIDADES en proyectos de desarrollo se centran en siete grandes sectores: educación; salud; agua y saneamiento; alimentación y medios de vida; derechos de las mujeres y equidad; derechos humanos y sociedad civil; y medio ambiente y cambio climático.

En el año 2018 dedicó el 5,3 % de sus fondos a la sensibilización de la población española (educación para el desarrollo). Este trabajo se dirige al mundo de la educación (alumnos, profesores, colegios, educadores, universidades…), a los medios de comunicación, a las administraciones públicas y a toda la sociedad.

DATOS DE 2018

Manos Unidas ha aprobado, en el año 2018, un total de 564 proyectos en 54 países, por valor de 35.903.339,22 euros.

El trienio de los derechos humanos

Manos Unidas cumple 61 años. Desde 1959, hemos estado trabajando para acabar con el hambre en el mundo. Han sido años de grandes esfuerzos y dificultades pero, también, de gran alegría al saber que se puede hacer mucho, que hay millones de personas que han podido cambiar su vida gracias a nuestro apoyo y que siguen esperando nuestro acompañamiento.

Somos conscientes de que la solidaridad de la sociedad española es firme y perseverante, y que acabar con la miseria y el hambre es una carrera de fondo en la que queremos seguir empeñándonos. Hay 821 millones de personas que padecen hambre en el mundo y, aunque muchas cifras relacionadas con la pobreza han mejorado, sigue siendo un escándalo insoportable. Por eso, nuestro trabajo sigue siendo necesario y el compromiso de todas las personas que colaboran con nosotros, también.

Manos Unidas, fiel a su misión de lucha contra el hambre y contra las causas que la provocan, quiere contribuir a través de su campaña trienal 2019‐2021, a la realización de los Derechos Humanos; especialmente entre las personas más pobres y vulnerables del planeta. Para ello se propone seguir trabajando por el derecho a una vida digna que incluye el indispensable derecho a la alimentación, dentro de un medioambiente adecuado y que mejore los cauces de participación ciudadana para afianzar los Derechos Humanos y refuerce la corresponsabilidad de todos en el bien común. Este es el objetivo general de la campaña “Promoviendo los derechos con hechos”, que nuestra Organización desarrollará a lo largo de los próximos tres años.

2019. 60 aniversario: Creemos en la igualdad y la dignidad de las personas

El primer año, en el que celebramos 60 años de trabajo por la dignidad de las personas, queremos incidir en la universalidad, en la indivisibilidad de los derechos humanos (todos los seres humanos debemos disfrutar de ellos y no se puede prescindir de ninguno); y en su exigibilidad, ya que, en la actualidad, muchos seres humanos no pueden reclamarlos. Paralelamente haremos ver que la práctica histórica de Manos Unidas, durante 60 años, ha sido defender con su trabajo estos tres aspectos.

2020: “La íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta” (LS 16)

El segundo año, queremos trabajar manteniendo en el centro a la persona, desde la perspectiva de la “casa común”, especialmente desde el derecho a una vida digna dentro de un entorno saludable. En este año, abordaremos la cuestión específica de la mejora de las condiciones de vida compatible con un medioambiente saludable. En Manos Unidas llevamos ya muchos años trabajando por la sostenibilidad, tanto en nuestros proyectos de desarrollo como en las diferentes campañas que estamos llevando a cabo en red junto a otras organizaciones.

2021: La corresponsabilidad en el bien común

El tercer año se centrará en nuestra corresponsabilidad en el bien común y estará consagrado a la persona dentro de su sociedad, como marco donde ejerce y consolida sus derechos. Trabajaremos en la importancia de “nuestra participación democrática”, como garantía de que los Derechos Humanos siguen siendo el pilar de una sociedad justa y equitativa.

La campaña 61ª: Quien más sufre el maltrato al Planeta no eres tú

 Manos Unidas lucha contra el hambre y promueve el desarrollo humano integral y sostenible de todas las personas. Durante este año, el segundo de nuestro plan de trabajo trienal dedicado a la defensa de los derechos humanos como vía para alcanzar la dignidad y el bien común, profundizaremos en la relación entre la lucha contra la pobreza y el cuidado del planeta, nuestra «casa común».

El modelo de vida dominante, nuestro consumismo, las estructuras de poder y la cultura del derroche en la que vivimos, provocan, como señala el Papa, el actual deterioro medioambiental y las crisis humana y social que lo acompañan y refuerzan (Laudato si’ 5). La pérdida de biodiversidad, la contaminación o la sobreexplotación de los recursos naturales destruyen la creación y provocan pobreza, enfermedades, hambre y sed que sufren, sobre todo, las comunidades más vulnerables.

Para afrontar ambas crisis, humana y ambiental, promovemos una cultura ecológica: ser inquilinos y cuidadores en lugar de dueños y dominadores del mundo; luchar por la vida digna de todas las personas; considerar las consecuencias medioambientales de nuestras iniciativas; gestionar de forma integral los recursos naturales; comprometernos con los pequeños agricultores y la agroecología y apoyar a los migrantes que se han visto obligados a abandonar sus hogares por causas medioambientales. Porque quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú.